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ETICA Y DUENDE DEL CANJE (MIGUEL A. LOPEZ V.)
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TEMA: ETICA Y DUENDE DEL CANJE (MIGUEL A. LOPEZ V.)
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ETICA Y DUENDE DEL CANJE (MIGUEL A. LOPEZ V.) hace 10 Años, 8 Meses Karma: 3
ÈTICA Y DUENDE DEL CANJE

por Miguel Ángel López Verdegay
A todos los colegas aficionados:
Es mi deseo de colaborar modestamente, en esta página que nos une a todos aquellos que nos sentimos atrapados por la belleza y fascinación de las conchas.
Hace ya mucho tiempo, cayó en mis manos una de las más hermosas declaraciones de intenciones que a mi entender hayan podido ser escritas. Esta podrá decirse más alto, pero nunca más claro.gasterópodos de Jesus Lopez Me refiero concretamente a las bases que han de establecerse en el contacto y relación personal e intercambio que debe darse entre aficionados, la generosidad, la honradez, la responsabilidad y conducta que deben de presidir imprescindiblemente en toda relación humana no debe estar exenta tampoco en estos menesteres.
Cierto es, y ya me anticipo a algunas posibles opiniones, que ¿quién no se encontró en alguna ocasión con el coleccionista que aprovechando de la probidad del otro no utilizó todos los medios a su alcance para mediatizarlo y engañarlo con artimañas y falsas promesas de correspondencia?. Yo también, como muchos de vosotros lo he padecido en mis carnes, e incluso el envío de material que nunca voluntariamente por parte del otro, fue compensado.
Pero también es cierto, que mis mejores amigos los he hecho precisamente con algunos coleccionistas, que un día comenzamos una relación de intercambio de material, y que en el transcurso del tiempo, llegó a formarse una inapreciable relación de amistad sincera, basada además de las bellas conchas, en la intercomunicación de experiencias y vivencias personales.
El coleccionismo vivido y concebido no como un fin, sino como un medio. Pero retomo de nuevo el motivo de ésta mía. La autoría de la carta que a continuación os transcribo, corresponde a un coleccionista uruguayo, Don Eliseo Duarte.
Esta apareció publicada por primera vez en el boletín de la Sociedad Malacológica del Uruguay, en el mes de Junio de 1.983, y yo la conocí cuando en de Diciembre de 1.984 fue incluida en el informativo de la Sociedad Malacológica Brasileña. A pesar de los años transcurridos, creo que mantiene la frescura y la autenticidad de aquello que perdura al paso del tiempo, siendo de plena vigencia en todo un siglo XXI que empezamos a vivir.
Titulada por D.Eliseo como " Ética y Duende del Canje", es digna de prestarle unos minutos. Y sin más dilaciones recojo integramente.
ÈTICA Y DUENDE DEL CANJE
Eliseo Duarte, socio de SMU.
Todo empieza con un primer envío o una primera remesa recibida. El bien que haremos o el que acrecentará nuestra colección, tendrá que estar sujeto a ciertas normas que lo aparten de un frío toma y daca, o de un maniático intercambio sobre la base de colores o medidas.
Hay, debe haber, una ética del canje y hay un "duende" que lo aureola con las mejores galas humanas. Descartada la honradez de la conducta, que debe estar sobreentendida, así como la responsabilidad que debemos cuidar, más aún si somos miembros de una Sociedad que nos agrupa y tutela, cuenta mucho el rigor de la veracidad de los datos que damos, en lo que a procedencia se refiere, lo mismo que las fechas de captura. Todo ello, para no malograr la labor de investigación que pueda utilizarlo.
Nadie sabe el destino de un molusco que hemos enviado y su trascendente repercusión. Lo que hemos recibido, si no ha sufrido el mismo rigor, daña también al que necesita para información, lo que poseemos. Lo ideal es dar la determinación al día. No debemos enfatizar falsamente una especie, ni ocultar la falta de ese complemento de la valva, que es el opérculo, ni adulterar con propósito de belleza, la natural presencia del molusco. Debemos cumplir con la calidad del material que se nos pide y cuando ello no pueda ser, debemos ofertarlo tal como nos es posible hallarlo, señalando las razones que lo determinan. Para exigir duplicados, debemos empezar por enviarlos.
La actitud generosa es quizás la mejor ley para dirimir el pleito en cosas tan arduas, como intercambiar moluscos sujetos a rareza, valoración personal, tamaños, distintos géneros, espejismos de catálogo, etc., etc. Lo mismo cuenta cuando se intercambian moluscos por libros y viceversa. El valor monetario de los moluscos, cuando el canje busca esta vía, debe ser acordado previamente, señalándose la aceptación de determinado catálogo especializado. Cuando intercambiamos con Instituciones científicas, debemos ser más generosos que nunca.
Y ahora el "duende".... En la mayoría de los casos, no conocemos y quizás no conoceremos nunca personalmente, al corresponsal que nos solicita o que hemos requerido. Llegar a él, con un calor humano que haga de la simpatía y de la estimación, un valor colateral de lo que mandamos, es una actitud que nos beneficia mutuamente. Agrega un imponderable decisivo a lo nuestro. Enviar con los moluscos nuestra alma, y requerirla del desconocido, puede ser la fórmula más adecuada, para sentirnos acompañados de algo más que de cosas. Siempre hay en una carta la oportunidad o el motivo de una pregunta, de un comentario, ocasión de dar un dato de nuestro medio, de hablar de una realidad nuestra o ajena en asuntos de espíritu o de interés social.
Preguntar sin artificio, acorde con lo que cada uno sugiere en su decir, crea la amistad, y con ella, el nacimiento de una participación, que la experiencia nos dice que puede llegar hasta el más hondo afecto, la admiración y el recuerdo más perdurable.
Escribo esto, con el pensamiento puesto en mi correspondencia, mirando en torno mío la cosecha superior a merecimientos directos. Cartas poseo, que son verdaderos documentos de trances de goce o de tragedia, pasando por todos los matices del afecto, en una sucesión de años. Cuando nos lo hemos dado todo materialmente, nos ha quedado el mejor de los amigos.
Todo está en potencia en nosotros y en ese hombre no visto, al que hemos podido conmover por lo que hemos agregado a una simple lista de especies ofertadas o solicitadas, en la vulgar fórmula de los primeros pasos de un canje. Tanto es así, que no puedo menos que citar lo que un día me dijo D. Agustín Ferreiro, Maestro de maestros, enterado de casos de notable índole, por participar de mi correspondencia: "Usted podría hacer con estas cartas una ideal Exposición de la Amistad".... Confieso que he mandado junto con mis caracoles, mis opiniones, mis sentimientos y también datos acerca de nuestro país, tales como: los debates parlamentarios de sus grandes leyes, los suplementos de alguna prensa, noticias del folklore, algo de su historia, obras de poetas y escritores, y también lo mío familiar, con su sentido personal y su ternura y alguna vez, el hombre que quisiera ser... Y lo he requerido en parecidas formas, interesándome el idénticos problemas y vivencias del lejano, nunca visto, camarada. Ese hombre tiene nuestras mismas ilusiones y apetencias. Tengamos confianza en lo nuestro. Si él es de nuestra área, habrá un dialogo más fácil; si remoto, contemos con la sugerencia de los vocablos... Nos alucina Borneo, Sumatra, Tahití, Hawaii. A él lo conmoverán nuestras voces: Queguay, Arapey, Daymán, Uruguay. Somos para él también exóticos. Verá belleza, subyugado por la común identidad del espíritu humano. Siempre algo de nosotros mismos en nuestros envío, logrará el milagro...



¿Qué os parece?. Realmente vale la pena emplear unos minutos, y reflexionar ante tanta profundidad y belleza interior. Quiero desde esta página de opinión, agradecer a todos los colegas y amigos que han formado y forman actualmente, parte de mi historia malacológica y vivencias personales, en puro homenaje de reconocimiento.

Mucho he recibido de todos vosotros, mucho lo compartido y vivido en mutua e intensa relación. Nos hemos dado todo lo material a nuestro alcance, pero nunca igualará lo que de amistad he recibido y he intentado e intento daros.

Gracias por hacer que la cotidianidad del día a día, se mude en profundos momentos de hondo goce y satisfacción personal. Mi más sincero agradecimiento por vuestro acompañamiento personal en esos momentos de "horas bajas" o dificultades que todo ser humano transita en su vida, y en aquellos buenos momentos que potenciáis a su máxima expresión. Mi reconocimiento y gratitud más sincera a todos vosotros, que contribuís en el intento de aproximación, siempre buscada, al hombre que cada uno intenta ser..., que quiero ser. Gracias.

Y por último, para todos los componentes de Mollusca, era mi deseo de compartir estas vivencias con todos vosotros. Sólo me resta desearos unas felices Fiestas y un próspero Año Nuevo, inicio del siglo XXI. Que os vaya bien a todos, y felices contactos. Afectuosos saludos para todos.

Miguel Ángel López Verdegay
Miembro de Mollusca
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Para cualquier consulta sobre este articulo escribir a migue.estela@worldonline.es


Espero que Miguel no se moleste por no pedirle permiso ,pero la pagina de
MOLLUSCA me parece EXTRAORDINARIA
Saludos
pulpoman
Malacólogo Doctorado
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graphgraph
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